»

Ubicación actual:

Inicio | Archivos | Texto | Prensa | Somos los Rolling Stones del tecno

Argentina Mode en InstagramActualizaciones del SitioArgentina Mode en InstagramArgentina Mode en TumblrArgentina Mode en Google+Argentina Mode en YoutubeArgentina Mode en TwitterArgentina Mode en Facebook

 


"Somos los Rolling Stones del tecno"
Entrevista a: Dave Gahan y Martin Gore
Diario: Clarín
Por: Ernesto Martelli / Pablo Schanton (comentario de Exciter)
Fecha: 20 de Abril de 2001

Sub-Navegación «
Recortes Periodísticos

Conferencias/Anuncios

Entrevistas

Galería de Imágenes

Radio

Lanzamientos

Video clips

Conciertos

Documentos

Exclusivas

Electronic Press Kits
Proyecciones - Tours

Versiones Bare

Presentaciones en TV

 

 

Imágenes

 

 

 

 

Transcripción


"Somos los Rolling Stones del tecno"
Dave Gahan y Martin Gore recibieron al Sí! en Londres, donde repasaron sus años de excesos y nos adelantaron Exciter, su primer disco en cuatro años.

El Home House es un tradicional club londinense. En un edificio lujoso construido en 1776 sobre la calle Portman, ahora conviven los distinguidos asociados que pagan una costosa cuota anual a cambio de tener un espacio alejado de los bares donde poder sentarse a charlar entre amigotes, fumar cigarros cubanos, conocer señoritas y, por qué no, jugar bridge. Por lo que se ve, todo está en su lugar: chombas Polo color crema, sweaters de golfista, pantalones cuadrillé y hasta excéntricos vinos... ¡mendocinos!
Hasta aquí nada curioso salvo porque los dos únicos tipos que desentonan en la escenografía son Martin Gore (pantalos sport de tela de avión) y Dave Gahan (jean y musculosa). No es que parezcan fuera de lugar por sus ropas, ni por su categoría de figuras (no es difícil suponer que, aquel parroquiano de un par de mesas más allá, también tiene cuenta bancaria de varios millones). Ni siquiera se puede asegurar que sean los únicos a los que una vida de excesos los llevó hasta el intento del suicidio. Simplemente, destacan por no tomar alcohol, ni té: una botellita de agua Perrier y un café para cada uno. No la caretean: simplemente prefieren estar sobrios una vez cada 24 horas.
"Ahora estamos con los motores encendidos y con todos los cilindros funcionando". La metáfora mecánica es elocuente. Hace algunas temporadas. Gahan -que ahora lice fresco, recompuesto- derrapó y salió de la pista. Fue en agosto de 1995, cuando la policía lo encontró con las muñecas cortadas en su hogar de Hollywood. Sus problemas de pareja, alcohol, drogas y las fricciones surgidas en la gira de Songs Of Faith And Devotion (aquella que los trajo a Vélez en Marzo del 94) lo sumieron al borde del abismo. Un año más tarde, una sobredosis de cocaína y heroína casi lo dejan nocaut. "Todavía hoy no puedo creer cuando dicen que me revivieron tres veces: para mi, fue una simple descompensación", recuerda con cara de susto. Y ahora regresan con planes tan ambiciosos y optimista sobre su estado de salud que planearon una enorme gira de presentación que podría acercarlos, antes de fin de año, a nuestro país. "Ahora que conozco mis límites, me gustaría volver para curtir bien la ciudad. La otra vez, me paseaban del hotel al estadio, del estadio al aeropuerto... ¡Yo solo quería entrar en esos misteriosos lugares con una luz roja en la puerta!" suelta, cómplice.
Hay algo más curioso en este presente de Depeche. Su carrera casi se puede dividir en mitades. En los primeros diez años (1981-1991) grabaron ocho (!¿) discos de estudio. Y en los segundos diez, después de convertir a su tecno pop en música para las massas y de instalar en sonido electrónico en una escala de pop masivo, solo editaron... ¡Dos discos de estudio! (Songs Of Faith And Devotion y Ultra) y otros tantos compilados.
De hecho parecen cómodos en una posición expectante, alentando a no escaparse del molde propio por una legión de fans que compran vorazmente sus discos. No dejan de sorprenderse cuando les comentamos que en Buenos Aires hay fiestas semanales en nombre del grupo en una lugar llamado Requiem. Que un power trío con el enigmático nombre Catupecu machu grabó un cover de "I Feel You" en su último disco. O que los campeones del punk cervecero 2 Minutos se llaman así por un tema de su tercer disco (Construction Time Again del 83) titulado "Two Minute Warning". La idea de "tecno para las massas" a la que arribaron a fines de los 80 construyó una enorme base de fans al rededor del planeta y es evidente que con Exciter no los piensan desafiar con algo muy distinto. "A esta altura nos sentimos una banda clásica, aunque no en el sentido de los grandes dinosaurios. Todavía creemos que podemos escribir nuestras mejores canciones", explica con parsimonia Martin Gore, algo así como el "cerebro de la banda".
El nivel de entendimiento de los lideres de Depeche Mode no es lo que se dice telepático, pero funciona en un modo bastante particular. En muchos temas clave, Gahan no hace más que interpretar los estados de ánimo que Gore traslada a las letras. "Mucha gente piensa: Lógico, este tipo se quiso matar tantas veces, cómo no va a escribir esos textos tan oscuros. Error. Las letras nunca tuvieron intención de ser pesimistas. Ocurre que muchas veces fueron escritas de una manera y grabadas de otra. Pero es ridículo pensar que "Enjoy the silence" o "Everything Counts" no tienen una vibración positiva". De todas formas, algunos títulos de sus discos ("Violador", "Ultra" y "Excitador") expresan un modo violento de relacionarse... casi sadomasoquista.
Si, claro. Es como un amor texturado. Torturado. No lo llamaría perversión, sino una forma de atracción poco especuladora, casi animal. El primer simple de este disco (Dream On) habla un poco de eso. Estructuralmente es un blues, tiene un groove electrónico y una idea de espiritualidad sexual. ¡Moby nos copió a nosotros y ahora lo copiamos a él!
En los últimos años. mientras la electrónica se afianzó como la vanguardia del pop, ustedes se convirtieron en una banda de estadios. ¿Cómo digirieron ese proceso?
Estupendamente. Así como se considera a Kraftwerk como "Los Beatles del tecno", creo que nosotros bien podemos pasar a la historia como "Los Stones". ¡En serio! Los 90 fueron para nosotros tamaño extra large: las más grandes giras, las más grandes ventas, los más grandes tragos y las mas grandes sobredosis. ¡Y sobrevivimos para contarlo!

¿Qué tal Exciter?
Los Depeche lo hicieron primero. La sinfonía para adolescentes con sintetizadores ("I Just Can's Get Enough", 1981), la canción con sampler ("Pipeline", 1983) y el tecno de estadios (Ver 101). Llegaron antes al tecnotock que U2 (Violator, 1990) y al "tecno gospel" no lo descubrió Moby sino Gore y los suyos en el 93. Ahora bien, después de Ultra (97) con su bajonazo excistencial (chequeen "Useless"), ¿qué se puede esperar? Bien, al menos Exciter desimula mejor la menopausia temática y compusitiva. En "Comatose" se oye No temas/ estoy flotando a la distancia, mientras la cancion se detiene en un suspiro ambiental y se pone a planear de lo más pancha. El destacable "Free Love" fluye, se deja llevar. Efectivamente: el álbum prefiere gozar de las texturas en vez de imponernos estribillos. "The sweetest condition" se deshace como un terrón de ternura en una voz que se hace agua. Pura filigrana: una "With or without you" (U2, ¿se acuerdan?), pero techno.
El hit "Dream on" se pone a tono con el sonido de Madonna y Dido en eso de superponer guitarras acústicas y beat dance, pero no tiene lo que se dice un "gancho". Y lo más memorable es ese interludio de sonidos batracios que irrumpe en un momento clave. Para los que quieren techno rock del exclusivo, ahí tienen "Dead of night". A despeinarse. Es cierto que llegado el track 11 (100% estado siesta), pasado el 12 (somnolencia) y acabando el disco con una balada total que contiene su "shh" y todo, uno piensa que escuchó música horizontal como una pista de aterrizaje. Y no siempre el avión despegó.
 

 

 
 

Todos Los Derechos Reservados © 2005 | Home

Webmaster | Créditos | Arriba